Qué ver en SEVILLA | 5 lugares que no conoces

03 de agosto, 2020 - entradas - Comentarios -


qué ver en sevilla | 5 lugares que no conoces


Bienvenidos al primer episodio de La calle del infierno, donde vamos a descubrir qué ver en Sevilla, capital de Andalucía y provincia de España. Sevilla es una ciudad muy antigua, y que ha sido muy importante desde hace siglos, de forma que tiene un patrimonio histórico y artístico enorme, lo cual hace que sea imposible visitarla en profundidad en un fin de semana o en un puente. Pero no os preocupéis, ya que a nosotros, que llevamos viviendo aquí toda la vida, también nos ocurre a veces. Así que ese es el objetivo de nuestro episodio de hoy: ver aquellos lugares que se encuentran fuera de las guías turísticas tradicionales.




PLAZA de la escuela DE CRISTO


Nos encontramos en la Plaza escuelas de Cristo, uno de los lugares más interesantes del barrio de Santa Cruz, ya que a pesar de ser una de las zonas más visitadas de Sevilla, aquí nos podemos encontrar un lugar absolutamente tranquilo. Aunque parezca un patio de una casa privada es una plaza pública. Y es que estamos en medio de dos lugares clave de este barrio: por un lado la propia parroquia, actual de Santa Cruz, y al otro lado el oratorio de la Escuela de Cristo. Ésta es una congregación datada del s.XVII y originaria de Italia. Se trae a España a mediados de dicho siglo, primero en Valencia y se co-funda en Madrid gracias a uno de los principales valedores, el obispo Juan de Palafox (1600-1659), al cual se le homenajea en un azulejo en esta mismo lugar, una reproducción de un cuadro que actualmente se encuentra en Méjico. También es muy recordado ya que bajo su obispado en La puebla de Los Ángeles se convirtió a aquella ciudad en el centro de la música barroca mejicana. Otro de los elementos que destacan en esta plaza es un azulejo que probablemente sea la única reproducción a todo color del cristo de la misericordia, tallado a finales del s.XVII y atribuido al escultor barroco Pedro Roldán (1624-1699). Es un lugar muy tradicional que, aun encontrándonos en pleno s.XXI mantiene su esencia, y en cierto modo es como una pequeña cápsula en el tiempo. No podemos terminar sin acentuar la dificultad de encontrar esta plaza, pero os podemos asegurar que merece la pena hacerlo.


PLAZA DE SANTA MARTA


Para nuestra segunda parada nos hemos desplazado hasta la Plaza de Santa Marta, la que probablemente es, después de las escuelas de Cristo, la segunda plaza más pequeña de Sevilla. Es uno de esos lugares que transmiten paz y tranquilidad y que, por su situación geográfica, no debería ser tan tranquilo, ya que nos encontramos a escasos metros de la Plaza Virgen de los Reyes, a los pies de la Giralda, uno de los lugares más visitados de la ciudad. Bajo la sombra de los naranjos podemos ver un elemento que llama mucho la atención, una cruz labrada en mármol que fue diseñada por el arquitecto Hernán Ruiz el Joven (1514-1569), el mismo que le dio la terminación a la Giralda que conocemos a día de hoy, y fue labrada por Diego Alcaraz (n.?), originalmente para el Hospital de San Lazaro, que a día de hoy aún sigue en pie. Puede parecer que llegar hasta aquí es complicado, pero en absoluto. Lo hacemos bordeando el convento de las Agustinas Ermitañas, que antiguamente se encontraba en la Plaza de la Encarnación que conocemos a día de hoy. Allí se ubicó hasta principios del s.XIX, pero fue derribado durante la invasión napoleónica. Posteriormente se les dio lugar en esta plaza, en unas casas que anteriormente pertenecían al hospital de Santa Marta. Si todo esto no fuera poco, también podemos afirmar sin temor a equivocarnos que éste es un lugar de cultura, ya que aquí se especula que hubiera sido el lugar perfecto para ambientar el rapto ficticio de Doña Inés por parte de Don Juan Tenorio, el burlador de Sevilla, el gran conquistador, y es que es uno de esos lugares que nos permite imaginar que la sombra de Don Juan todavía sigue paseando por Sevilla. Durante mucho tiempo, en esta plaza se llevó a cabo un mercadillo todos los domingos por la mañana, donde se intercambiaban sellos, monedas, objetos coleccionables, etc. Con el tiempo dicho mercadillo se trasladó al siguiente lugar que vamos a ver a continuación.


PLAZA DEL CABILDO


Podríamos decir que la Plaza del Cabildo es un auténtico oasis dentro de la ciudad, y no solamente porque nos da protección frente a las altas temperaturas, ya que en Sevilla como podréis imaginar es algo con lo que contar, sino también por el bullicio, ya que estamos a pocos metros de la Avenida de la Constitución, a un paso de la Catedral de Sevilla, una de las zonas con más ruido y presencia de la ciudad. Y aquí, de repente, uno de esos lugares que son casi un secreto de la misma. Este edificio se construyó en los años 50, y no hace falta más introducción que la que podemos ver. Una arquitectura preciosa, que se sienta sobre arcadas, y una pequeña galería comercial. Como comentábamos antes, aquí todos los domingos por la mañana se junta un pequeño mercadillo con numismática, monedas, posters antiguos, con un ambiente muy familiar, lleno de cosas muy interesantes. Así que si tenéis algo de tiempo os recomendamos que lo visitéis. A esta plaza se llega a través de tres lugares: la calle Arfe, el postigo del aceite y la Avenida de la Constitución. El pasaje que llega a través de este último lugar tiene como nombre el pasaje de los Seises. ¿Por qué? Pues por que en este lugar estaba el colegio de San Miguel, del cual a día de hoy no nos queda nada, y que probablemente fue la institución educativa más antigua de Sevilla y estaría proporcionando conocimiento desde principio del s.XIV. Y, ¿Quiénes son los seises? Son un grupo de niños, diez más concretamente, que bailan en la Catedral dos veces al año, la semana posterior a la festividad del Corpus Christi (junio) y en la semana Octava de la Inmaculada (diciembre). Uno de los puntos interesante de esta plaza es que todavía se conservan restos de un lienzo de la antigua muralla almohade, debido a que Sevilla estuvo bien protegida durante la Edad Media. En primer lugar, los romanos construyeron un perímetro defensivo alrededor de la ciudad, y tiempo después, los musulmanes, al ir viendo como la ciudad iba creciendo la ampliaron, primero en periodo almorávide y posteriormente se le dio el último retoque a principio del s.XIII, poco antes de la conquista cristiana, ya que después de la batalla de las Navas de Tolosa, los almohades vieron peligrar su situación en Andalucía y se volvió a fortificar. De aquella época es que tenemos esta parte de la muralla y otro monumento muy especial como es la torre del Oro.


PASEO CATALINA DE RIBERA


Nos hemos venido a un lugar que nos cuenta una fracción de lo que fue la historia de los judíos en Sevilla, antiguamente el área de salida de la ciudad, lo que se conocía, entre otros nombres, como la puerta de las Perlas y a día de hoy conocemos como la puerta de la Carne. Después de la conquista de Sevilla por parte de Fernando III, se le concedió esta zona de la ciudad a la comunidad judía para que tuvieran en ella su poblamiento, y así fue durante siglos, de forma que dentro de las murallas estaba la comunidad de la Judería y fuera, su necrópolis. En Sevilla solemos decir que quien quiera encontrarse unos restos arqueológicos sólo tiene que escarbar un poco en el suelo. Y es que esta zona no era la primera vez que se usaba como camposanto. En lo que a día de hoy se conoce como el paseo de Catalina de Ribera y los jardines de Murillo se encuentran evidencias arqueológicas de enterramientos desde la época tardo romana en la parte de la Judería y luego durante el s.XVI se utilizó como enterramiento para libertos y esclavos, debido principalmente al tipo de ajuar y el ritual que tenían asociados. Tiempo después se encontraron las tumbas de estos judíos, ataviados con ricos vestidos y joyas, y que incluso portaban algunos libros escritos en hebreo. Durante los años 90, cuando las obras de este parking sobre el que nos encontramos empezaron a remover la tierra, hallaron de nuevo una capa con restos arqueológicos. En lugar de llevárselo todo decidieron dejar uno como evidencia de que este lugar fue durante mucho tiempo una zona de enterramiento para los judíos de Sevilla. El lugar donde podemos ver en la actualidad esta tumba no fue exactamente donde se la encontraron, sino donde se decidió exponer para el público que guste de verla.


BARRIO DE SAN BARTOLOMÉ


Para nuestro último destino de hoy nos hemos ido hasta el principio de la calle Archeros. Seguimos estando en la antigua judería de Sevilla, pero ya no es el barrio de Santa Cruz. A un lado tenemos la iglesia de Santa María la Blanca, y nos vamos adentrando poco a poco en el barrio de San Bartolomé. Este es uno de esos lugares que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en la Sevilla antigua, llena de calles estrechas que se van retorciendo: lugares íntimos y cobijados del sol, y nos recuerda a ese urbanismo caótico antiguo. En la calle Verde nos podemos encontrar las típicas calles de Sevilla donde la brisa y el ambiente recuerda a esa imagen clásica de la ciudad. Aquí se encuentra, entre otros lugares, el palacio de los Padilla, que se remonta a hace siglos y que hoy en día forma parte del complejo hotelero Casas de la Judería, que es una pequeña ciudad dentro de la ciudad. Es un proyecto que viene desde los años 80, y son numerosas casas y edificios que han ido conectándose, algunos sobre la superficie y otros subterráneamente a través de túneles. No solamente es un lugar muy pintoresco y podemos ver rincones maravillosos sino que también nos vienen a la cabeza personajes ilustres de aquí de Sevilla que vivieron en estas mismas calles. Y es que en este mismo barrio tenemos el palacio de Don Miguel de Mañara (1627-1679), el que fuera gran benefactor del hospital de la Caridad, y que algunos pensaron que fue una pequeña influencia para el mito de Don Juan. También, durante algún tiempo, vivieron en este barrio el gran pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1618-1682) y el canónigo Justino de Neve (1625-1685). Adentrándonos un poco más en las estrechas calles que componen este idílico barrio tenemos el templo de San Bartolomé, que es otro de esos lugares de Sevilla que fue primero lugar de culto para los musulmanes, posteriormente una sinagoga y actualmente un templo cristiano, aunque ya no es el original, sino una reconstrucción de la segunda mitad del s.XVIII, ya que fue muy afectado por el terremoto de Lisboa que también tuvo serias consecuencias aquí en Sevilla.



Y este ha sido nuestro pequeño repaso por aquellos lugares menos conocidos de Sevilla. ¿Cuál ha sido vuestro favorito? Os leemos en los comentarios y os esperamos para nuestro próximo episodio, donde veremos a fondo uno de los monumentos insignia de la ciudad, nada más y nada menos que la Plaza de España. ¡Hasta pronto!

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